Dos noches

Dos noches llorando no bastan para arreglar un cuerpo demasiado roto.
Dos noches de ojos rojos,
de palabras ausentes,
de música que es grito…

Dos noches, dos de esas noches no bastan
para recordarte cómo sonreías cuando tenías otras manos
apretando las tuyas.
No bastan para revivir todos esos años pasados,
todas esas tardes de café,
todas esas madrugadas tumbados en el suelo mirando las estrellas,
preguntándonos cómo sería el futuro
con los nervios y las ganas de quien cree en lo eterno y se equivoca.

Sus miradas.
Sus miradas me duelen como arpones.

Ya no están.

Fue mi culpa.
El adiós siempre fue mi culpa,
siempre es mi culpa.
El vacío también.

Los ojos queman.
Es agua que quema
aunque no cura.

Porque dos noches de llanto no hacen
sino dejarme, con suerte,
demasiado cansada y cerrar los ojos,
un momento,
para darme una tregua en esta eterna guerra
en la que mi peor -y única- enemiga
soy yo…

Los tristes

La risa de los tristes puede iluminar el mundo… Constantemente el mundo ataca a los tristes. Nos ataca. Nos echan a las fieras, amigos. Nos quieren muertos. Nos comen vivos. Constantemente nos dicen que así no se puede vivir. Que el dolor no es la respuesta. Y yo sonrío a esos pobres que no entienden […]

Ruido

Yo vivía en un completo silencio y tú me enseñaste a hacer ruido. Me enseñaste que crear es mirar a veces en blanco y negro. Que de vez en cuando es necesario romperse para reciclarse y hacer arte. Me enseñaste que gritando también se puede componer una canción triste. Que partiendo el bolígrafo sobre el […]

De los dioses

A ti, que das forma al mundo con tan solo abrir los ojos, podría decirte que me esculpes redondeadas las aristas, que acallas esta hambre inmensa que me aterra, que suavizas las esquirlas de mi cuerpo, que alimentas, que das vida, que prendes en medio de la noche en un fuego verde y rojo, como […]

En sueños

De vez en cuando vuelvo a ver viejos rostros en mis sueños. Rostros que un día quise y no pude tener. Por miedo o por imposibilidad, ¿qué más da? Pero los vuelvo a ver, aparecen tan resueltos, tan vivos y esperanzadores que, por un momento, me besan en los labios, me tocan en una caricia […]

Devastada

Era una de esas noches… E   Vuelven los días negros como las lluvias a una estación de sequía. Vuelven y traen consigo tanta sal… Tanta bruma… En esta habitación azul y verde, fría, coloreada con una paleta de otoño-invierno, me revuelvo entre las ausencias como se revuelve un cuerpo solitario entre las sábanas nocturnas; […]

De tormentas y huracanes

tormentas
Ojos de ausencia,
azul de los lagos,
mirada de tristeza.
Le canto a un amor tan difuso
como el aliento de la niebla.
Es el vaho que se escapa de mi boca.
Es la tiza difuminada.
Es la sombra de una loca
que ni siquiera es ya mi sombra.
Hasta ella me abandona…

Dicen que el dolor se pasa;
que algunos días no llueve;
que otros, se llena el alma.
Pero yo no siento nada.
Ni dolor eterno ni alegría malsana.
Yo no siento nada…

Solo vacío,
ausencia,
una caída libre en mi pecho,
un agujero abierto
en mi existencia.
Una existencia vana.

Pasearé por las calles
sin más deseo que respirar.
Respiraré el aire enrarecido del deseo
sin más deseo que el de ir a esa ciudad.
A esa donde sus callejuelas prometen
ser el reflejo de una tempestad.
Pero sabed que es por eso que la quiero…
Que yo me caso con tormentas
y me enamoro de algún que otro huracán.