Ruinas

Una neblina gris te cubre los ojos. Oigo crujir tu forma. Tus muros se han ido desplomando. Cuelgan las raíces muertas y las ramas secas. Alguna que otra piedra yace solitaria sobre la tierra apagada. Hay polvo en tus rincones. Penden telarañas de tus esquinas. Los cristales rotos aquí y allí me dan la bienvenida. […]

De tormentas y huracanes

tormentas
Ojos de ausencia,
azul de los lagos,
mirada de tristeza.
Le canto a un amor tan difuso
como el aliento de la niebla.
Es el vaho que se escapa de mi boca.
Es la tiza difuminada.
Es la sombra de una loca
que ni siquiera es ya mi sombra.
Hasta ella me abandona…

Dicen que el dolor se pasa;
que algunos días no llueve;
que otros, se llena el alma.
Pero yo no siento nada.
Ni dolor eterno ni alegría malsana.
Yo no siento nada…

Solo vacío,
ausencia,
una caída libre en mi pecho,
un agujero abierto
en mi existencia.
Una existencia vana.

Pasearé por las calles
sin más deseo que respirar.
Respiraré el aire enrarecido del deseo
sin más deseo que el de ir a esa ciudad.
A esa donde sus callejuelas prometen
ser el reflejo de una tempestad.
Pero sabed que es por eso que la quiero…
Que yo me caso con tormentas
y me enamoro de algún que otro huracán.